Mi historia empieza un sábado del mes de enero. Una chica llamada Débora me empezó a gustar y nos empezamos a conocer. Se ganó mi corazón, pasamos mi cumple en su lugar favorito bajo un árbol me he dado cuenta de que nos amábamos pero en marzo, el día 23, ella me deja sin decirme algún motivo. Yo respeté su decisión pero los días pasaron y no podía dejarla, era como dejar de respirar el aire que respiro día a día; fue entonces cuando ella me da un tiempo de un mes, yo acepto pero también fallé por dejarme llevar por comentarios falsos.
Hoy en día hago ese tiempo pero ella ya no quiere saber más nada de todo esto, ni una amistad. Desde ese entonces sufro y lloro cada momento que recuerdo todos esos lindos momentos que pasé con ella, sé que no volverá conmigo pero me costará entender que ya no la puedo amar, pero prometí seguir luchando porque sé que la puedo volver a tener como a la vez no, pero mientras lucho con todas las pruebas que pone el destino. Cuento mi historia porque sé que no soy el único. Mi consejo: no dejen de luchar por lo que aman, si es para ustedes esa persona volverá y sí, no hay que dejarla ir, pero eso depende de cada uno.