Quiero que deje de ser mi amor platónico

Mi historia comienza cuando tenía 10 años, yo en verdad no pensaba en enamorarme a esa edad. Pero sucedió mi primer amor, yo entré a quinto básico y me reencontré con mi amiga ya que no era muy social que digamos y muy tímida. Ese día me di cuenta que había otro chico, era nuevo, se llamaba Luis, yo en realidad casi ni le presté atención, hasta que la profesora nos cambió de puesto, y me sentó junto a él.
Aunque al principio no le hablaba ya que me daba vergüenza, él tomó la iniciativa y me habló, nos caímos muy bien, era muy buena onda, amable, educado e inteligente, nos volvimos mejores amigos, estudiábamos juntos, siempre nos veíamos. Pero no sé cómo me enamoré de él, sentía cosas que nunca había sentido, cuando lo miraba me ponía roja, me palpitaba fuerte el corazón, me sentía feliz.
Al principio no entendí qué era ese sentimiento pero luego descubrí que me había enamorado, era tan feliz, pero nunca se lo dije por miedo a arruinar nuestra amistad, pensaba que él no sentía lo mismo que yo, que él me veía como una amiga y nada más. Ya que no sabía a quién contarle mi primer amor lo escribí en mi diario, pero un día se me olvidó guardarlo y mi primo lo leyó entero, él es un año mayor que yo y vamos al mismo colegio y también conocía a Luis. Yo le hice prometer que no le diría a nadie, pero no lo cumplió.
A la mañana siguiente fue directo a contarle todo, por más intentos que hice para que no se encontraran no logré y se lo contó, yo no sabía qué hacer, no me atrevía ni a mirarle a la cara, me daba vergüenza y él tampoco se atrevió a preguntarme. Con esto mi relación con él se fue deteriorando al punto que casi no hablábamos. Hasta que un día me preguntó si era verdad que yo estaba enamorada de él, yo no sabía qué decirle así que le dije que era mentira, me miró y se fue como triste, yo no sabía qué hacer, de verdad le quería decir que me gustaba pero no pude, el miedo me ganó.
Así pasó el año completo y terminó el año escolar y salimos de vacaciones de verano. Me enteré por buenas fuentes que se iba a cambiar de colegio, no lo podía creer, me quería morir por dentro, quería decirle algo, que no se fuera, tal vez, o confesarle mis sentimientos, pero por miedo al rechazo y arruinar nuestra pequeña amistad no se lo dije, nunca se lo dije y así acabó.
Durante todo el verano me lamenté por no haber tenido el valor de confesarme. Ya han pasado dos años y no lo había vuelto a ver, pensaba que ya lo haba olvidado pero no era así. Hasta que pasé a octavo y me lo reencontré, no lo podía creer, había vuelto al mismo salón, en el tiempo en que no lo había visto le escribí una carta diciéndole mis sentimientos pero nunca la mandé, la tenía escondida.
Ya han pasado dos meses desde que nos reencontramos, yo pensaba que mi amor por él ya se había ido, que podíamos ser amigos como antes, pero mientras más pasa el tiempo me doy cuenta de que no, nunca lo pude olvidar y me sigue gustando pero él ya ha cambiado un poco, está muy guapo e inteligente y se junta con los más populares y todos andan detrás de él, a mí me da vergüenza acercarme a él pero él me habla, me saluda y me bromea, aunque me gustaría recuperar nuestra antigua amistad no sé si lo lograré, por mas que trato de esconder estos sentimientos no es posible.
Mis amigas ya se dieron cuenta y lo apodaron como “amor platónico”, a mí no me molesta que me lo digan, solo no quiero que se lo digan a él en persona, pero eso es lo que sucedió hoy mientras almorzábamos en el casino, llego él y entre medio de una pelea de comida me cayó una zanahoria y no sabía quién me la había tirado, si fue él o mi amiga, entonces me dijeron a quién le crees a tu amiga o a tu amor platónico, y yo casi me muero, quería que la tierra se abriera y me tragara allí mismo, cómo me lo podían decir tan tranquilamente, me puse nerviosa, le dije que no me gustaba y que no le creía a ninguno de los dos y salí, él vino detrás de nosotras y dijo que mi amiga me ofreciera una disculpa por la zanahoria y le volvieron que decir que era mi amor platónico, yo con tono seco lo desmentí y me siento tan mal porque qué tal si se lo creyó… a mí en verdad me gusta pero ¿cómo decírselo? Algún consejo, please, no quiero que siempre sea mi “amor platónico”.