Mi historia comienza en la escuela donde estudio, con una chica llamada Andrea, la chica de la que me enamore profundamente, parecía perfecta, como si todo lo que siempre había pensado de una chica estaba en ella, como si la hubiera diseñado yo mismo, con los mismos gustos, mismos enojos y mismos disgustos.
Descubrí que ella vivía en frente de mi casa, era nueva en el vecindario, un día estábamos los dos solos, yo solo pensaba: que chica tan linda, ella me respondió -gracias-,yo quede impactado por que había leído mi pensamiento pero no, había pensado en voz alta, algo clásico de mí, yo no le respondí solo baje la mirada, me dijo:-yo sé que no quieres hablar se lo que piensas-,yo levante la mirada y le dije-no lo sabes, nadie lo sabe--claro que sí, bueno, ya me voy porque se me hace tarde, adiós.
Solo me quede pensativo, llegue a mi casa, me recosté en mi cama y no pude dejar de pensar en ella, al otro día comenzamos a platicar más que antes, nos hicimos buenos amigos, los mejores amigos, pasaron 8 meses cuando decidí confesarle que estaba enamorado de ella y me sorprendí cuando ella me dijo que ya me había tardado en decirlo, nos hicimos pareja éramos muy felices, íbamos a todos lados juntos, nada nos podía separar porque después de luchar tanto por ella no iba a dejar que todo se viniera abajo, nosotros éramos la mejor pareja que hubiera existido o bueno eso pensaba yo.
Un día nos empezamos a gritar por que una chica me abraso, solo la consolaba porque su abuelo había fallecido, le dije cosas feas como: tal vez no debí conocerte y cosas más de las cuales me arrepiento demasiado, ella solo se fue a su casa y no la vi más. yo muy arrepentido me trague el orgullo y después de tres días de no hablarle, fui a su casa porque está preocupado porque no había ido a la escuela esos tres días, toque la puerta de su casa y me abrió una mujer de la tercera edad, yo pregunte por Andrea y me dijo que no vivía una chica llamada Andrea en su casa, solo ella y su esposo, yo trate de describirla y me dijo que no, que jamás la había visto, fui a mi casa y dije no puede ser.
Había pasado 2 meses de que no la veía y ya había perdido la esperanza de volverla a besar y que todo estuviera bien entre nosotros. Hasta que me decidí a buscarla por todos lados, fui a la dirección de la escuela donde estudiábamos y pregunte por Andrea, la buscaron en el archivero pero nunca la encontraron, yo estaba desesperado y muy angustiado. Decidí buscarla yo mismo, me metí a la escuela cuando no había nadie, busque por todos lados pero no, no estaba, tenía mucho miedo de no verla jamás, de despertar y no ver a aquella chica que para mí era perfecta.
Han pasado 2 años y sigo sin saber de ella, mis padres han sabían por lo que estaba pasando y decidieron llevarme con un terapeuta, le conté todo y también el investigo porque le había llamado la atención mi circunstancia. Nunca la encontrón ella ni a su familia, yo solo estaba derramado lagrimas de tristeza, el psicólogo me dijo que posiblemente yo la invente, que yo le había puesto de todo para que ella fuera perfecta a mis ojos, yo no le creí, solo le grite y le dije que no había sido cierto que un día yo la iba a encontrar y viviríamos como antes, lo cual nunca paso.

Y si, tenía razón el psicólogo ella nunca existió, nunca pasamos nada de lo que yo había vivido con ella, nunca la vi entrar por aquella puerta de su casa, nunca la había besado ni abrasado, ella era un producto de mi imaginación. Hasta hoy vivo sin ella, solo la espero con la esperanza de volverla a ver y vivir con ella como antes.