En vacaciones salí de vacaciones y regresando le traje un detalle muy caro pensando que ella merecía lo mejor y a la semana siguiente ella salió y me platicaba cómo le iba en el día, que había conocido gente y que la pasaba muy bien. Los celos me mataban y creo que ella se dio cuenta.
Cuando regresó me dijo que nos viéramos y desde ahí la noté rara, me dijo que solo podía quedar un pequeño rato, que no podía más. Cuando la vi fue directo al tema y me dijo que esto no estaba funcionando, que yo iba muy rápido y que sentía que yo la quería más que ella a mí, mi orgullo le dijo que estaba bien, que si quería terminar con esto que por mí estaba perfecto y la dejé ir…
Me arrepentí toda la vida de haberla dejado ir y lo chistoso fue que el que creyó que no se enamoraría quedó perdidamente loco por ella.